Mi recorrido

Desde adolescente empecé a sentir la inquietud personal de indagar e incursionar en distintas disciplinas del movimiento. Hacía gimnasia modeladora, yoga, me atraía mucho y así comencé a buscar y buscar hasta estudiar y convertirme en lo que soy hoy una promotora y divulgadora del movimiento saludable. Trabajo día a día enseñando y transmitiendo la consciencia corporal, los beneficios de moverse bien, poder conjugar en una clase la diversión, el trabajo corporal, la tonificación, la elongación, la relajación, la meditación y por sobre todas las cosas aprendía que cada clase está guiada por el corazón. El amor es el condimento esencial, si hay amor la clase no puede fallar.

Pero lo realmente importante es trasladar todos estos conocimientos a la vida cotidiana, utilizando el movimiento consciente en cada actividad que realizamos durante el día, disfrutando a pleno nuestro cuerpo en movimiento.